Isidre Esteve vuelve a la lucha en el Dakar 2026. Después de la complicada jornada vivida en la segunda etapa, condicionada por una posición de salida extremadamente retrasada, el piloto del Repsol Toyota Rally Team, con Txema Villalobos a su derecha, ha podido rodar hoy en condiciones más justas. Pese a sufrir un pinchazo, ha podido remontar posiciones y demostrar que tiene ritmo para estar más arriba.
Una etapa de 736 kilómetros (421 cronometrados) con inicio y final en Al Ula, ha servido para que Isidre Esteve empiece a dejar atrás la pesadilla de la jornada anterior. Tras la reunión mantenida con la FIA, el piloto catalán, junto a otros competidores afectados, logró un cambio en la normativa: la ampliación del margen del 110% al 117% para determinar el orden de salida, un sistema ahora un poco más justo que evita que pilotos rápidos queden atrapados en el polvo de coches de categorías inferiores.
Cabe recordar que, según esta normativa, los Ultimate que no entran en este porcentaje del tiempo del primero quedan desplazados en el orden de salida del día siguiente detrás de los primeros vehículos de Challenger, SSV y Stock.
Para mitigar los efectos de lo vivido en la jornada precedente, el equipo utilizó el ‘joker’ que tiene por estar inscrito en el Mundial. Esto le ha permitido arrancar en la 40ª posición, una ubicación que, sin ser ideal, al menos le ha servido para rodar únicamente entre vehículos de la categoría Ultimate y evitar el tráfico de otras clases. En estas condiciones, el piloto de Oliana (Lleida), apoyado por Repsol, TOYOTA GAZOO Racing España, MGS Seguros y KH-7, ha podido avanzar varias posiciones a bordo de su Toyota DKR GR Hilux número 233. Finalmente, ha sido 28º de la categoría Ultimate (30º absoluto), un resultado con el que asciende en la clasificación general, donde se sitúa 34º de su clase (35º absoluto).
La jornada no ha estado exenta de contratiempos. En un terreno muy exigente, con abundantes zonas de piedras, Esteve ha vuelto a sufrir un pinchazo en la rueda trasera derecha del vehículo –el tercero en tres etapas– que le ha hecho perder un tiempo valioso en una categoría donde cada minuto es decisivo.
El piloto reconoce que esta situación le obliga a extremar la cautela en los tramos pedregosos, muy presentes en este inicio de Dakar: “Estábamos haciendo una especial sólida, pero hemos vuelto a pinchar, otra vez en la rueda trasera derecha, y eso nos ha hecho perder algo de tiempo. Cuando pinchas en las piedras pierdes un poco de confianza, por lo que ahora toca recuperarla y seguir con mi adaptación con el coche nuevo”, explica.
Las sensaciones son positivas y refuerzan la idea de que la posición de salida de ayer no se correspondía con su verdadero rendimiento: “El ritmo está ahí. Si no fuera por los pinchazos, podríamos estar más arriba, porque en esta categoría perder minutos, aunque sean pocos, se nota mucho. El Toyota funciona bien y estoy seguro de que vamos a mejorar. Tengo muchas ganas de disputar la etapa maratón y a ver si, por fin, podemos tener un día limpio”.
El Dakar 2026 encara ahora uno de sus momentos clave. Mañana miércoles se celebrará la cuarta etapa, primera parte de la temida maratón. Tras disputar 452 kilómetros cronometrados y 78 de enlace, los pilotos no contarán con la asistencia de sus equipos al finalizar la jornada; deberán ser ellos mismos quienes reparen cualquier avería para afrontar el día siguiente, con la única ayuda permitida entre competidores o de los camiones de asistencia en pista. Al final de la especial, harán noche en un vivac-refugio antes de poner rumbo a la segunda parte de la maratón.