La segunda etapa del Dakar 2026 ha sido un auténtico calvario para Isidre Esteve y su copiloto Txema Villalobos. Tras su buena actuación en la jornada precedente, el Repsol Toyota Rally Team se ha enfrentado hoy a una especial marcada por la losa que ha supuesto su retrasada posición de salida.
Según el reglamento de este año, los Ultimate que no entran en el 110% del tiempo del primero quedan desplazados en el orden de salida del día siguiente detrás de los primeros vehículos de las categorías Challenger, SSV y Stock. Eso explica que, pese a clasificar 29º el día anterior, la dupla catalana se ha visto obligada a arrancar con su Toyota DKR GR Hilux desde el 66º lugar.
Como consecuencia, el piloto de Oliana se ha encontrado con una visibilidad prácticamente nula durante los 400 kilómetros de especial. La densa polvareda levantada por los rivales, sumada a un recorrido de pistas estrechas y zonas pedregosas, ha imposibilitado adelantar con seguridad y ha bloqueado por completo el ritmo de un Esteve que ya ha demostrado tener velocidad para estar mucho más arriba.
Finalmente, el piloto ilerdense ha completado la jornada en la 39ª posición de la categoría Ultimate, y ahora ocupa la 37ª en la clasificación general de su clase. Aunque esta situación le ha hecho perder un valioso tiempo, el Dakar es muy largo y las sensaciones con el coche alimentado por el combustible renovable y los lubricantes de Repsol son positivas, a la espera de poder rodar en una pista más limpia y sacar todo el potencial.
Fiel a su espíritu de superación, Isidre Esteve no se rinde, aunque no oculta su disconformidad con la situación vivida: “Ha sido un día muy difícil por el orden de salida. No entendemos que, habiendo terminado delante ayer, hoy hayamos tenido que empezar en la 66ª posición, por detrás de pilotos que clasificaron peor. Hemos hecho 400 km sin ver la pista, siempre en una nube de polvo y parados constantemente. Es una pena porque el ritmo lo tenemos y el coche funciona muy bien, pero saliendo así no hay nada que hacer. Sabemos que tenemos el vehículo y las manos para estar más arriba, por lo que mañana intentaremos recuperar todo el terreno posible”.
Ante esta situación, una vez concluida la etapa, Esteve, junto con otros pilotos, se ha reunido con Jerome Roussel, director de Cross Country de la FIA, para exponer la problemática y proponer soluciones que garanticen la seguridad y la competitividad en la pista. Fruto de esta conversación, se ha logrado un cambio normativo inmediato: el margen del 110% se ampliará al 117%, lo que permitirá que unos diez pilotos más entren en el grupo de cabeza. Además, para asegurar una mejor posición de salida en la próxima jornada, Isidre Esteve ha decidido hacer uso de su ‘joker’ para recolocarse en el orden de salida de mañana martes junto al primer grupo de la categoría Ultimate.
La tercera etapa consistirá en un bucle en Al Ula, con un total de 736 kilómetros (421 de especial). El equipo se enfrentará a un terreno técnico con grandes rocas, arena y una navegación que promete ser muy complicada, en la que será la jornada previa a la primera etapa maratón del rally.